Ruth recibió beneficios mensuales en efectivo del Seguro de Incapacidad del Seguro Social por 3 años y se reunió recientemente con un planificador local de beneficios. Aceptó un trabajo de medio tiempo en una tienda al por menor que le permite trabajar en horarios flexibles. Cuando comenzó a trabajar, sus beneficios de SSDI eran $850 dólares por mes.

Ruth llegó a ganar $1,000 dólares en algunos meses, un importe que excede los $880 dólares y que provoca un mes de trabajo probatorio. El periodo de trabajo probatorio del seguro de discapacidad consiste en nueve meses de trabajo probatorio, que no tienen que ser seguidos, en un periodo de sesenta meses, durante el cual ella aún podría recibir sus beneficios completos del seguro de discapacidad.

Sin embargo, después de nueve meses de ganancias de $880 o más, ella completó su Periodo de trabajo probatorio. Ella se enteró de que los siguientes 36 meses se llaman el Periodo extendido para calificar (EPE, por su sigla en inglés). Durante este periodo, si sus ganancias aumentaban hasta $1,220 o más (el monto del Trabajo sustancial y lucrativo para los beneficiarios que no son invidentes), los beneficios en efectivo del SSDI no se pagarían.

No obstante, Ruth estaba contenta y se sentía a gusto con su trabajo, y aumentó sus horas laborales, lo que llevó sus ingresos mensuales a $1,750. Cuando consultó rápidamente su presupuesto, se dio cuenta de que podría vivir con esa suma.

Los primeros tres meses que Ruth ganó más de $1,220 se consideraron como un Periodo de gracia de 3 meses del seguro de discapacidad, durante el cual sus beneficios continuaron. Después de ese periodo, sin embargo, los beneficios se suspendieron mientras sus ganancias se encontraban por encima del nivel de un SGA.

Ruth ganó $1,750 por mes por diez meses, los últimos siete sin los beneficios en efectivo del seguro de discapacidad. Cuando Ruth decidió disminuir sus horas de trabajo debido a su discapacidad, ella se enteró de que podía conservar su trabajo. Redujo sus horas y ganó $1,000 por mes durante los siguientes cuatro meses, es decir, menos que el nivel de un trabajo sustancial y lucrativo ($1,220). Durante esos cuatro meses, sus beneficios en efectivo del seguro de discapacidad fueron pagados nuevamente sin presentar una nueva solicitud, porque ella se hallaba todavía en el Periodo extendido para calificar.

Después de cuatro meses de ajustar su tratamiento para su discapacidad, Ruth volvió a su horario de trabajo previo con un ingreso de $1,750 por mes. Al alcanzar ese punto, sus beneficios mensuales del Seguro de Incapacidad del Seguro Social se suspendieron de nuevo, ya que sus ganancias superaron el nivel de un SGA ($1,220).